La increíble historia de Colette Maze, una pianista de 107 años

La historia de la pianista Colette Maze es, sin duda, extraordinaria. No se recuerda un caso de longevidad musical tan extraordinario como el suyo, quien continúa tocando el piano a diario y conservando la mente lúcida y despejada a sus 107 años. De hecho, acaba de publicar su sexto disco, titulado ‘Un siglo con Debussy’ dedicado al compositor francés.

“No me ducho cada día, pero sí toco el piano a diario” comenta Colette con un gran sentido del humor al canal internacional de Thomann Music. Entre sus rutinas para mantener fuertes y ágiles sus dedos están sus cuatro horas de estudio diarias, así como sus clases de yoga y danza, que le permite seguir en forma.

La veterana pianista nació en París en 1914 y comenzó a tocar el piano con solo 4 años, imitando a los vecinos que vivían en el piso de arriba, los cuales tenían un piano en su casa. Maze afirma que en la música le servía como instrumento de evasión ante la estricta educación de sus padres y que tocar el piano le ayudaba a respirar cuando tenía algún ataque de asma.

Más de 100 años tocando el piano

En 1934 comenzó a estudiar en la Escuela Normal de Música de París, donde fue alumna del pedagogo franco-suizo Alfred Cortot y de la compositora, pianista, organista y directora de orquesta Nadia Boulanger. Acabados sus estudios, Colette dedicó la mayor parte de su vida a dar clases de piano y a ser pianista acompañante.

“Pasa muy rápido”, afirma Colette respecto al tiempo y eso que lleva más de 100 años tocando el piano. Lo curioso es que, alentada por su hijo Fabrice, grabó su primer álbum a los 84 años, una edad nada frecuente para debutar en el mundo de las discográficas. Entre sus autores favoritos, a los que le gusta interpretar una y otra vez, se encuentran contemporáneos como el argentino Astor Piazzola, o clásicos como el austriaco Franz Liszt o los franceses Maurice Ravel, Gabriel Fauré, Erik Satie y, el citado anteriormente, Debussy.

Entre sus compositores favoritos se encuentran Piazzola, Liszt, Ravel, Fauré, Satie y Debussy

A pesar de los álbumes que ha grabado, la anciana pianista no se atreve a dar conciertos, ya que, debido a su avanzada edad, su salud es algo delicada. Sin embargo, confiesa que para interpretar a un autor “hay que meterse realmente en su piel, estudiar sus motivaciones y las circunstancias de su época”, concluyó sin hacer alarde alguno de pretenciosidad.

Fuente: El Confidencial